Sin heredero en el reino

Es apasionante volver a ilusionarse con los clásicos. A mí me pasa a menudo. Sobre todo porque con los nuevos grupos me cuesta.  Salvo muy contadas excepciones, como Muse, nadie me ha empujado a air-guitarrear como los Rolling Stones, ni me ha emocinado tanto como Queen. Y en lo que a legado se refiere, el nivel de obras como The Wall, de Pink Floyd, o IV, de Led Zeppelin, se mantiene inalcanzable para generaciones posteriories.

Y es que ahora no hay discos, sino canciones. Y encima son peores. Hay una distancia inmensa entre los éxitos de hoy y los de hace 30-40 años. Si repasamos el top de los discos más vendidos de la primera década de siglo, encontramos en primer lugar a los Beatles, que despacharon 31 millones de copias de Love, un disco recopilatorio que aventaja en 9 millones de ventas al segundo de la lista, lo que ya dice mucho.

Entre ya clásicos de los más vendidos, como Bon Jovi o Madonna, se cuelan grupos como Linkin Park y otros que fueron flor de un día; nocivos como Backstreet Boys; y algunos que merecen parte de tu tiempo, como Shakira o Pink. Pero no hay relevo para la primera línea. Las bandas que hoy llenan estadios son las mismas que hace 20 años, y no se asoma un sucesor al trono. Las giras más rentables siempre las encabezan, desde hace mucho tiempo, AC/DC, Bon Jovi, Bruce Springsteen, Madonna, Metallica y U2. A veces se cuela alguien, y no suele ser por casualidad. Como Lady Gaga. Polémicas aparte, que siempre ayudan, la americana junta buenas canciones con buen directo, algo que parece que muchos han olvidado. Bob Dylan, con todo lo que su nombre significa, se arrastra por los escenarios. Es admirable querer morir con las botas puestas, pero un artista de la talla del de Minessota debería hacerlo con dignidad. Cuenta con una banda espectacular y un repertorio de lujo, pero está tirando por la borda 50 años de intachable carrera.

En la música, los artistas  tienen algo en común con los futbolistas:  pocos años en la cúspide, que deben exprimir mientras puedan. Pocos  sorprenden  en la madurez o en el crepúsculo de su carrera. Y los que lo intentan, con la industria se topan. Ahí es nada. Pues si no pueden lucirlos sin camiseta en la MTV ya no les interesan. Y no les culpo, la mayoría no tienen nada más que ofrecer.

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16 Respuestas a “Sin heredero en el reino

  1. Yo hace poco descubrí Muse y me parecen una especie de hijos de Queen, con un material cojonudo, pero obviamente los padres les ganan en todos los sentidos.

    En cuanto al tema de los discos, totalmente de acuerdo. Y lo que está fomentando eso, desde mi punto de vista es la posibilidad de consumir música gratis y más concretamente las listas de popurris del spotify. Yo desde luego aun soy de los que opta por bajarse el disco entero, meterlo en el mp3 y escucharlo de arriba abajo, para saborearlo al máximo.

    En cuanto al resto, absolutamente de acuerdo.
    Enhorabuena por el blog, lo seguiré a menudo.

  2. Buena entrada Tomás. És una buena experiencia esto de tener un blog, ya tienes un lector…

    Si me permites voy a reflexionar fuera de tiesto como siempre.

    Creo que lo que a cambiado no son las bandas sino el público. Durante los años 70 y 80 fue la época de los grande conciertos. Se juntaban miles y miles de personas en un espacio gigantesco para ver y oir (Aunque de ver, poco. Los de atras no creo que vieran nada) a bandas que ocupaban el “wall of fame”.

    En realidad no eran tantas bandas las que se repartían el pastel. Hubo un tiempo que en mi colección de música no tenia más de 10 bandas diferentes y con eso era más que feliz. Unas pocas cadenas radiofónicas y televisivas decidían que se vendia y que no. Así que sólo las bandas que podían acceder a esas ventanas eran conocidas. Pero llego internet y todo cambió. Ahora la atención del público se atomiza en un montón de pequeños grupos que, muchas veces de forma efímera, logran llegar a los oídos de más gente sin necesidad de pasar por la MTV o la Cadena 40.

    Todo esto ha hecho que los gustos de la gente evolucionen y muchos prefieran a bandas con menos glamour y grandiosidad y prefieran conciertos de pequeño formato y bandas que se parezcan más a ellos mismos, en cuanto a imagen se refiere.

    Bueno, ya me estoy pasando. Esto da para otra entrada de un blog y para un estudio muy concienzudo: “La imagen de las bandas de rock”. Ahí te dejo la idea.

    Salut
    Coke

  3. Comienza el Show de Kan!!!
    No has podido elegir mejor tema para empezar… y me alegro de que os hayáis sumado a la Musemanía.

    Saludos cordiales

  4. Enhorabuena por tu debut Tomás!!!

  5. Grande Tomás!!!!enhorabuena por tu valentía, sacar las ideas al ruedo, así sin protección ni nada…tiene su mérito. Procuraré pasarme por aquí asiduamente.

  6. Bien primo Tomas, habra que ponerse la web del blogg en “favoritos”.
    1 abrazo Tomas, de Tomas.

  7. Asunción Duarte Bandrés

    Estar a tu lado, entre otras cosas, es aprender buena música y letra. Me dejo llevar cuando sugieres escuchar un tema o banda y contigo aprecio incluso aquellos buenos grupos “clasicos” que siendo de mi juventud, no pude valorarlos como ahora, ayudada de tus comentarios.
    Seré otra de tus seguidoras. Gracias Tomás.
    Asun Duarte

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