El Jefe Springsteen vuelve a ponerse al mando

Bruce Springsteen, por Andrés

Puntuación: 7,5/10

Sería presuntuoso afirmar que se para el mundo cuando Bruce Springsteen saca disco, pero lo cierto es que pocos lanzamientos reciben tanta atención a lo largo del globo. Y ya van unos cuantos. El Boss vuelve con su 17º álbum de estudio, y el que puede ser el más mestizo de todos los grabados hasta ahora, para hablar de la crisis económica y la política de EEUU. En su regreso tras la muerte de su carismático saxofonista, Clarence Clemons, Springsteen ha dado rienda suelta en Wrecking Ball al folk, al soul, al gospel y al hip-hop en un buen trabajo de rock, con un sonido mucho más clásico de lo anunciado.

El álbum se abre con el single We take care of our own, que ya conocimos en enero, y que choca con la idea vanguardista de la obra. Es una canción muy reconocible del de New Jersey, y también una de las mejores del disco. Continúa con folk del bueno con Easy Money y con Shackeld and Drawn, que combina con country de forma fantástica. Es asombrosa la facilidad de Springsteen para crear melodías y canciones de estadio. Además del single, las también rockeras Land of Hope and Dreams y la que da título al álbum son las que llevarán el peso de este trabajo en directo. Dos grandes temas muy springsteenianos, con el piano y la voz del Jefe liderando la fuerza de la E Street Band (aunque no participan todos miembros en la grabación). Además, tienen el añadido de ser los dos últimos temas en que colaboró Clemons, cuyo instrumento se elevaba en protagonista cuando sonaba. Y en este epílogo no es menos. Hay un bajón a mitad de álbum, con Jack of all trades y This Depression, bastante flojos y con batería programada, que les resta más que les suma. Aunque ésto no supone tanto problema en la sobreproducida Death to my hometown, otro tema folk, muy coral, con mucha melodía y muy buen estribillo. Los auténticos esfuerzos del Boss por ofrecer algo completamente distinto llegan en la recta final, con You’ve got it y, sobre todo, Rocky Ground, el gran experimento de Wrecking Ball. Ambas resultan un tanto forzadas, aunque es meritorio el trabajo que han empleado en la segunda, con un coro femenino y un (prescindible) momento de hip-hop. Un tema sencillo pero efectivo, como es We are alive, con un mensaje lleno de esperanza sobre el ritmo in crescendo de la música, pone el final idóneo a un buen disco, que no será de sus mejores, pero que mantiene el alto nivel al que nos tiene acostumbrados.

Springsteen satisfacerá a sus seguidores con este álbum, no dividirá tanto como su anterior entrega, Working on a dream (2009). Aunque resulte en ocasiones sobreproducido, y no siempre con acierto, se escucha con facilidad. Además de variedad, ofrece un buen puñado de grandes temas, escritos para lucirse en directo. Y allí es donde el Boss realmente manda. Y cuando logra que ciudades enteras se paren para mirarle.

Escúchalo en Spotify en este enlace.

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8 Respuestas a “El Jefe Springsteen vuelve a ponerse al mando

  1. Muy buena crítica, Tomás! Saludos! Nos vemos en los estadios! 😉

  2. Muy de acuerdo con análisis.

  3. Jorge Luis García

    Enhorabuena por la crítica, Tomás. A grandes rasgos estoy de acuerdo con tu análisis (aunque a mí “Jack of all trades” me gusta bastante más; escúchala en directo en el show de Jimmy Fallon y me cuentas). Por si a alguien le interesa, mi opinión va aquí:
    http://elcadillacnegro.com/2012/03/01/wrecking-ball-springsteen-y-la-voz-del-pueblo/
    Un saludo.

    • Gracias, como ya te he dicho en tu blog (que te vuelvo a volver a volver a decir que me mola mucho), miraré el video. 🙂 Salud!

  4. Springsteen siempre se ha caracterizado por sus grandes melodías, todas sus canciones tienen una buena base, aunque en algunas esté muy escondida al ser lentas, pero cambian en directo (como The ghost of Tom Joad o Mansion on the hill). Tiene una facilidad increible como dices y por eso me gusta tanto, a diferencia de otros artistas que siempre te cuelan unos cuantos pestiños por disco que no hay por donde cogerlos, ni melódica ni rítmicamente.

    Me enteré después de escribir mi crítica que ese saxo era de Clarence, que grande.

    Jack of all trades es de mis 3 favoritas del álbum, junto a You’ve got it , en la cual no veo nada forzado, es simple con un solo de guitarra, muy al estilo del Bruce de Tunnel of love.

    Gran reseña y saludos! Os seguiré de cerca, me ha gustado vuestro blog.

    • Gracias, “mamarracho”. Hoy he vuelto a escucharlo, y la verdad es que You’ve got it me ha convencido más, la verdad. No lo digo por decir, en serio.
      Yo también estaré al tanto del tuyo, salud!

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